viernes, 22 de abril de 2011

Homenaje a una gran persona

Este es mi último post sobre Turín. Aviso ya, según escribo, que no sé cuantas líneas me va a ocupar.

No es fácil escribir esto, y menos cuando pasan los días, pues las emociones y sentimientos se diluyen más rápidamente de lo que me gustaría, así que es posible que parezcan un montón de ideas expresadas todas juntas sin conexión lógica. Pero no estoy expresando ideas, sino sentimientos, ¿y no son acaso los sentimientos caóticos, inabarcables y sin conexiones lógicas?

La vida está subvalorada. Pasamos la mayor parte de nuestro tiempo distraídos en cosas que nos parecen importantes y no nos damos cuenta de lo que realmente importa... la vida. Tenemos la inmensa suerte de experimentar la vida, y la inmensa desgracia de aprovecharla en la manera en la que lo solemos hacer. Como he dicho, solemos vivir nuestras vidas y orientarlas hacia nimiedades. Cosas que creemos que nos llenan. Muchas de ellas materiales, y otras muchas absurdo-sociales.
Las personas no duran para siempre, y esto lo olvidamos muy a menudo. He tenido mucho tiempo para pensar estos días y muchas de esas cosas seguramente se me hayan olvidado, pero justo ahora recuerdo una que me llena de rabia y frustración, pues si se es afortunado, se vive una vida bastante estable, donde tu familia y tus amigos siempre están ahí. ¿No veis donde está mi rabia y mi frustración? ¿Es que acaso ese momento se puede congelar? ¿Se puede acaso vivir siempre con esa estabilidad? No. Pero eso no debe impedirnos ser felices, pues está en nuestras manos aprovechar y vivir ese momento. Y está en nuestras manos recordarlo cómo lo vivimos y con quienes lo vivimos.

Me he propuesto vivir la vida. Me he propuesto no prestar atención a aquellas cosas que me impidan, o me dificulten vivir. Me he propuesto querer más a los que ya quiero. Me he propuesto cambiar. Me he propuesto ser más cristiano. Me he propuesto descubrir quién soy. Me he propuesto conocer. Me he propuesto descubrir. Me he propuesto ser feliz. Y me he propuesto no sufrir por aquello que no lo merece.

En estos días me he dado cuenta que puedo llorar. Quizás no a mares, pero puedo. Eso me alivia en parte, pues sé que podré llorar cuando llegue el momento para ello. Y no tiene por qué ser un momento triste, sino también momentos alegres.
En estos días me he dado cuenta que cuanto más quieres a una persona, más sufres cuando la pierdes. Y cuanta más gente tengas cercana en tu vida, más sufrirás. Y esto ¡no es justo! Estoy indignado, enfadado y triste, pues no quiero sufrir pero menos aún estar solo. Muchos tengo cercanos y pocas ganas de sufrir. No soy exactamente la persona más emotiva del mundo. Y esto precisamente provoca un fuerte nudo en mi garganta que me oprime cuando sentimientos profundos surgen en mí. Dicen que los que no lloran son los que más sufren, y puede que sea verdad, y yo no he elegido ser así, pero sin embargo lo soy y me afecta y afectará toda la vida.
En estos días me he dado cuenta de lo dependiente que soy, pues nadie cercano a mí me sobra, y dependo tanto de ellos como ellos de mí.
En estos días me he dado cuenta de cuánto se puede madurar en unos minutos, en unas horas, en unos días, y cuando pasen unas semanas también me daré cuenta.

Nadie puede saber lo que nos depara en futuro, y por eso mismo no pienso arrepentirme de mis acciones. No voy a pararme a pensar, qué hice mal, o qué no hice, pues en aquel momento no pude saber qué ocurriría.

Quizás a estas alturas os hayáis preguntado la posible relación que puede tener todo esto con Turín, o quizás no. Espero que quede claro y no tener que explicarlo pues demostraría lo mal redactado que está hecha esta entrada en el blog.

Este post está dedicado a una persona muy especial en mi vida. Una persona que siempre estuvo ahí, aún cuando no lo parecía. Una persona que vivió su vida con plenitud. Una persona cristiana. Una persona amante de la vida y amante de la gente. Una persona sabia. Una persona buena. Una persona en mi vida. Y esa persona es mi abuelo. Mi único abuelo. Mi último abuelo. Francisco Liñán Macías. AbuPaco. Un santo de los de verdad.

Estoy seguro que este texto no puede compararse con ninguno de los libros que escribió mi abuelo. Y estoy bastante seguro que hay miles de formas mejores de expresar mis sentimientos. Pero no pretendo compararme. No pretendo haceros sentir lo que siento. Sino más bien que aprovechéis mis palabras para vivir mejor vuestras vidas. Para que seáis más felices y os despreocupéis de las grandes nimiedades que os oculta lo que más importa. ¿Quién quiere un coche lujoso, un teléfono de última generación o un televisor de 60 pulgadas? Si no lo tenéis y lo queréis, no lo queráis. Yo no tengo ninguna de estas cosas ni las quiero. Yo quiero un abuelo. Yo quiero mi abuelo. Quiero a mi abuelo.

AbuPaco, allí donde estés, seguro que eres feliz y que nos proteges. Y aunque no fuiste experto en informática, estoy seguro de que esto lo has leído. Y me siento orgulloso y contento, pues sé que tu lo estás. Al fin y al cabo siempre soy un filósofo, al menos eso decías.
Por último espero que nos cuides a toda la familia, en especial a AbuPetri, para ser fuertes sin tu compañía, y a que nos guíes por el buen camino siempre.

Este ha sido mi homenaje a una de las personas importantes en mi vida.
No sé si ha sido corto o no, lo desconozco, pero si lo ha sido textualmente, os aseguro que sentimentalmente no lo es en absoluto. y también puede que se hayan quedado muchas cosas que he sentido por decir, pero todas esas cosas él ya las sabe.

Quizás pueda parecer una mala forma de terminar mis relatos, pero os aseguro, que aunque la experiencia no ha sido en nada agradable, poder terminar así y de esta manera mis relatos es todo un honor de lo cual sentirse orgulloso y contento. No por la pérdida de mi abuelo, sino por que sea él con quien tenga el honor de terminar este episodio de mi vida.
Con este último post me despido de vosotros. Me despido de Turín. Me despido de una antigua versión de mí mismo. Pero aún más importante, y con un nudo en la garganta, me despido de ti AbuPaco.

Un beso muy grande y hasta más ver.
¡Te quiero!

viernes, 8 de abril de 2011

Turín me odia, pero no he dicho mi ultima palabra

No sé que le he hecho a Turín para que me odie hoy con tanta pasión. Lo de esta mañana puede pasarle a cualquiera, pero lo de por la tarde es ya una señal clara de que hay algo detrás de todo!
He decidido dejar atrás lo de esta mañana e ir a la segunda clase de por la tarde (que es la misma que la de la mañana), pero por desgracia, otra vez, he salido con poco tiempo.
He ido rápidamente a por la bici (que es el transporte más rápido para llegar a la universidad) y para mi sorpresa solo había una (no, no es una buena señal... es bastante mala, porque si queda una es porque es defectuosa, apestada, y otros sinónimos varios). Así que he llegado ante ella. He hecho las comprobaciones básicas y la he cogido. #Pero que suerte!!# pensé. Y al intentar impulsarme con el pedal... ffffiuuu. WTF??? #Mierda! La cadena!!#. No pasa nada. He detectado con rapidez donde estaba salida y lo arreglo con rapidez. MISSION COMPLETED!!
ffffiuuu. #Noooooooooooo. Debe estar salida también por dentro!!# En efecto. lo estaba. y tiene un protector de metal. Pero no me he dado por vencido. NO ESTA VEZ. He sacado mi "yo mecánico" y me he puesto a arreglarlo lo mejor y más rápidamente posible. Han pasado unas cuantas personas sorprendidas, pero finalmente me he levantado triunfador!
#....ssssSSSSSSIIIIIIIIIIIIIIII!!! Funciona!!! FUNCIONA!!!#

Resuldato:
He llegado (sin perderme) a la universidad. No a tiempo, pero antes que el profesor.

La victoria es mía!!

Perderse en Turín

Hoy, me he perdido. Sí. Es una de esas cosas tontas, pero que suceden cuando menos lo esperas. El caso es que mi situación puede ser algo más comprensible teniendo en cuenta la suma de cosas que se han mezclado.
Todo empezó ayer por la noche. Salimos al Parco Valentino a tomar unas copichuelas (botellón) con los amigos. Llegamos perfect al parque, porque minutos más tarde se petó, así que mini-punto para nosotros. El caso es que estuvimos allí un largo rato bebiendo un potaje, denominado Vodka-melocotón aderezado con algo de Sprite. El resultado es un brebaje muy dulce y rico, parcialmente adictivo, que provoca el mismo efecto que un buen cocktail... que uno no se da cuenta de lo que bebe. Al final estuvimos como hasta las 2.30 y nos volvimos a casa en bici. Marta estaba muy motivada e iba en modo carrera-sprint-meSiguenZombies-maricaUltimo (con amor), y la verdad es que llegué aún más cansado a casa.
A todo esto hay que adjuntar que el profesor que tengo ahora mismo (para mi, no para vosotros) delante de mí decidió poner una clase a las 11.30... así... by the face!

Así que hoy ha sonado el despertador a las 10.30 (FFFFFFUUUUUUU...), yo tenía un leve dolor de cabeza debido al Vodka=El-Mal, y a lo tonto se me han echado las 11.10 encima y he salido corriendo con todo a medio hacer a las 11.15. Así que para llegar a tiempo tenía que coger una bici. Por lo que he cogido el tranvía que pasaba justo por casa (que no lleva a las bicis... FFFFFFUUUUUUU...). Así que he decidido que me iba a Porta Nuova en el tranvía y ya ahí cogía bici. Nunca había ido desde ahí hasta la universidad, pero no podía ser muy complicado (todo recto y a la izda)
He cogido la bici. He pedaleado, he pasado un par de rotondas y me he ido a la izda. hasta ahí todo bien. Luego Me he empezado a fijar en Turín. Y esto es lo que iba pensando:
  • #vaya Guillermo, hay que ver lo bonito que es todo. Esta parte de aquí no la conocía. Un momento. ¿Dónde estoy? FFFFFFFFUUUUU... Tranquilo Guillermo. Sigue recto y llegas fijo#
  • (Después de un ratito) #Tio tio tio... esto no me suena, mejor ve por la paralela de la izda que es lo último que nos sonaba#
  • (Al llegar al cruce) #Anda mira!! Esta es la gasolinera cuando voy con el bus. Estás yendo en sentido contrario. Mejor sigo el plan establecido.#
  • (Al cabo de 2 minutos) #Recuerdas que ibas en dirección contraria??? PUES ESTÁS ALEJÁNDOTE MÁS MERLUZO!!! ..........fffffffFFFFFFFFUUUUUUUUU... Anda... tira a la derecha y luego a la izda mucho más alante. Ahh y no es por agobiar, pero la bici solo dura gratis 30 minutos y en todo el camino no has visto un puesto y no sabes muy bien donde estás!#
Al final he llegado al Polito 20 minutos tarde. Y a clase 30 minutos tarde.

En resumen:
madrugar + resaca + salir con prisas + partir de un punto desconocido = Perderse seguro

Torino: 1 - Guillermo: 0


miércoles, 23 de marzo de 2011

Mi gran dilema

Días como hoy tengo un gran dilema. Cuando estoy en Madrid y empiezo a quedar con mis amigos (nunca da tiempo a ver a todos los que querría), ver a mi familia, estar en casa y que me mimen, acercarme a mi casa y decidir cosas para la obra, todas las cosas que hay que hacer, todas las cosas que me dejo en el camino cada vez que hago una escapada a Madrid...no me quiero volver, aquí estoy muy a gusto, tengo ganas de estar aquí viendo cómo va cambiando mi casa, quiero tener tiempo para ver a mis amigos sin hacerlo deprisa y corriendo...

Pero entonces vuelvo a Turin, allí mi vida es genial, es lo que tiene un año sabático. Vivir con Guillermo, nuestra casita, estar en el centro, tener planes tan a menudo, tener un trabajo cómodo, en el que no madrugo, aprender otro idioma (por fin), tener a mis amigos (mi familia) tan cerca todos los días, saber que si quiero salir a dar una vuelta, cualquier día, puedo llamar a alguno e irnos a probar el helado del mes, cenar en casa y ver una peli con 3 o 4 cuando no nos apetece salir o no quiero estar sola, que suene el timbre y aparezca alguna a media tarde para lo que sea, hacer planes de maratón de Pretty, organizar miles de viajes imposibles (y los posibles también)...

Cada vez que estoy en Turin y me surge un viaje a Madrid, no me quiero venir, no quiero dejar mis cosas de allí; pero entonces llego aquí, y cuando me tengo que volver y me dejo tantas cosas a medias, tengo ganas de quedarme más.

Pero esta vez, a pesar de la obra empezada y todo lo que me ha cundido el tiempo, a pesar de que me quedaría más por aquí, tengo un motivo que me hace querer volver más fácilmente, lo primero que ayer hablando por skype, vi a mis amigos cenando en mi casa y viendo una peli, y me apeteció estar allí con ellos, la segunda (la fundamental) esta vez Guillermo no está aquí conmigo.

Mañana estaré allí para disfrutar los dos meses que me quedan (tan poco tiempo!!), en junio estaré aquí para ver cambiar mi casa, para hacer planes con más calma. ¿No es genial tener dos vidas y que las dos me gusten tanto?

domingo, 6 de marzo de 2011

Erasmus

Sí. Tengo el blog muy abandonado. También es posible que sea debido a mi temporal (que no temporada) de exámenes.

Hoy quiero hablar de una injusta creencia o cliché que mucha gente cree:

"¿Te vas de Erasmus a Italia? ¡Entonces te regalan los aprobados!"

A eso digo: "Mira bonita pero ¡NO!".

No se muy bien de donde viene esa creencia de que a los Erasmus nos lo regalan todo. Que sin estudiar tu vas, y por el sagrado arcoiris de las hadas y los gnomos, y sin más que eso apruebas.
Pues no se para el resto de estudiantes (de Italia u otros paises), pero de los que yo conozco, no es así.
No puedo negar que si estás en el límite entre aprobado o no hagan la vista gorda, o mejor dicho, no les importe aprobarte. Pero de ahí a aprobar porque sí... no.

He tenido 7 exámenes ya, de los cuales, 2 han sido de recuperación. Sí, de recuperación. No importa cómo de grande pongas la palabra ERASMUS en el examen, los profesores simplemente no lo ven.

Sólo quería hacer saber que irse de Erasmus no es solo diversión y ya. No supongáis que se aprueba por respirar, o sonreir, o poner morritos al profesor (dejemos lo del escote porque eso no funciona [chicos]). Hay mucho curre detrás y muchas horas encerrado.

Os dejo que tengo que estudiar.

domingo, 6 de febrero de 2011

10 días

Nunca pensé en la posibilidad de estar en un sitio y casi no hablar, por no decir no hablar, en casi todo el día. Esto pasa porque estamos acostumbrados a estar siempre con alguien en casi todo momento. La típica gente de las pelis que parece que está loca porque hablan solos o con ellos mismos porque la han encerrado hace años... no está loca! Es que decidme que no hablaríais vosotros con vosotros mismos al menos para oír vuestra voz. Sabéis que sí, y si no lo sabéis es porque no sabéis lo que es estar 10 días sin casi abrir la boca más que para comer, beber, resoplar, hablarte, canturrear algo y poco más. Yo tampoco lo sé aún pero llevo 2 de mis 10 días y ya lo voy notando.
Y qué tiene que ver esto con Erasmus?? Bueno... pues por 2 razones.
1. Aquí hay gente (no toda, claro) que vive en casa y casi no se lleva con sus compañeros de piso (porque son rancios o porque no se llevan bien..) por la razón que sea. Esa pobre gente lo debe pasar muy jodido los 8-10 meses que está aquí. Incluso conozco a una persona que ha alquilado una casa sólo. No sé, yo no pisaría casa en todo el día. Pero es que además se me ha juntado una situación muy particular que son los exámenes, así que estoy bien encerradito en casa y notas hasta cómo se te agarrota un poco la garganta.
2. Bueno, pues que estoy de Erasmus y esto es lo que me pasa de mitad del 4 a 10 días y esto es lo que os cuento :P

G to M: "I miss you!"

domingo, 23 de enero de 2011

Distancia

La distancia es una mierda (perdón por la expresión). La distancia lo complica todo y hace inmanejables las cosas. Desde la distancia no se pueden tratar, ni hacer las cosas como si estuvieras allí.
Ayer precisamente surgió un debate sobre que deseo pedirías si te pudieran conceder un deseo y a parte de mi lógica aplastante de "pedir tener un deseo al pedir un deseo", estaba la siguiente teoría: "Con teletransportarse lo consigues todo". Y ciertamente lo consigues. Lo que quieras lo tienes al alcance de tu mano (más bien al alcance de donde te hayas teletransportado). Incluso aunque no todo todo lo pudieras conseguir, las cosas más importantes sí. Te ahorras un viaje pesadísimo, si se te olvida algo en algún sitio lo coges sin problemas, por no hablar de los retornos a casa después de salir que siempre son un peñazo.
En mi caso, con proyectos pendientes en Madrid, sería la solución perfecta. El tiempo y las complicaciones que ahorramos son impagables.

No se muy bien a cuento de qué viene este post, pero me he acordado de la conversación de ayer y me ha parecido oportuno contarlo ahora que estamos en la distancia.

martes, 11 de enero de 2011

El parón de Navidad

"Buff" es esa palabra tan recurrida cuando nos da pereza algo. Bueno, pues "Buff" es lo que pensé cuando estaba a punto de volverme a Madrid, y "Buff" es lo que pensé cuando me di cuenta que tenía que volver a Turín.
No penséis mal, no me da pereza lo que me iba a encontrar, sino dejar lo que tenía. Aunque en el caso de volverme he de decir que tener exámenes no ayudó a querer volver a Turín. Tampoco el hecho de saber que tenemos una casa a punto de reformas con muchas decisiones pendientes aún por tomar.

Cuando uno lleva un ritmo de vida, no debe cambiarlo. Al menos no tan bruscamente. Pasé de tener una vida independiente a dejar de tenerla, pero gané volver con mi familia y amigos a los que echaba de menos. He de decir que en estas vacaciones de navidad he podido ver a casi todo el mundo que quería ver. A algunos más que a otros (por suerte en algunos casos, y por desgracia en otros), pero al menos os he visto. Y, como no, siempre que haces un viaje en el que tienes que ver a tanta gente... a penas te da tiempo a hacer todo lo que quieres hacer. "Me habría gustado..", "Se me olvidó.." o "Al final no.." son comienzos de frases muy comunes cuando uno vuelve.
- Guillermo: ¿En mi caso? Me habría gustado haber quedado con...

"Buff"